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TURISTA EN BUENOS AIRES PALLADIO HOTEL & NEGRESCO BISTRÓ

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Por COUTO.

Buenos Aires resulta ser una ciudad fascinante, pletórica de arte, con sus señoriales mansiones, antiguos edificios gubernamentales, teatros, museos y palacios de principio de siglo que constituyen un patrimonio arquitectónico que la convierte en una ciudad única y muy atractiva de ser recorrida.

El barrio de Recoleta, supo ser antaño en el siglo XIX, refugio de la más rancia aristocracia Argentina, la cual inspirada en Europa, especialmente en París, vistió este barrio privilegiado de llamativas construcciones con gran variedad de estilos arquitectónicos y en muchas ocasiones tomando como referentes históricos palacios y mansiones.

Mi profesión en paralelo a la de periodista, representante de artistas, me llevó desde muy joven a tener que viajar con asiduidad.

Fue debido a esto quizás, que comencé a desarrollar una gran afinidad con los hoteles, amo y me resulta natural la vida de hotel.

Décadas de transitar habitaciones de los más diferentes hoteles, me han llevado a disfrutarlos como un lugar propio.

La esmerada atención que actualmente depositan ciertos hoteles a su propuesta gastronómica de sus restaurantes es hoy también, digna de destacar.

Hoy voy a comentarles un flamante hotel con un excelente restaurante digno de destacar.

PALLADIO HOTEL BUENOS AIRES MGALLERY.

El hotel se ubica en un punto ideal para salir a conocer la ciudad para cualquier turista, el tradicional barrio de Recoleta, frente a una plaza de hermosa arboleda como es la “Plaza Rodríguez Peña” y una espectacular construcción de 1888, el Palacio Pizzurno.

El nombre del hotel, “Palladio”, se inspiró en un famoso arquitecto veneciano, maestro de grandes arquitectos, Andrea Palladio quien sentó las bases de una arquitectura basada en formas clásicas, portales de doble altura , grandes escalinatas y soberbias columnas, al estilo de los templos griegos.

La Facultad de Derecho, el Teatro Colón y el Congreso, son muestras de su estilo.

El Palladio Hotel, sienta sus bases, en la que fuera la Mansión de los Rodriguez Peña y cuenta la leyenda, que allí se realizaron los encuentros secretos previos a la Revolución de Mayo de la Logia Lautaro, cuyo principal objetivo fue luchar para lograr la independencia de América de la opresión Española.

Su arquitectura moderna engloba un edificio deslumbrante, que no deja lugar a dudas del buen gusto de sus dueños, hermanos fanáticos del arte, la arquitectura y la alta gastronomía.

El hotel cuenta con más de 100 habitaciones de exquisito diseño y detalles de lujo. Son muy espaciosas, luminosas y cada una de ellas posee un amplio balcón privado con sillones desde el cual se pueden apreciar hermosas vistas de la Avenida Callao.

Un detalle es que los pesados cortinados de sus cuartos, son automatizados y se desplazan o retrotraen, con solo un toque de la mano.

Los baños revestidos en mármol, poseen doble bacha y dos espacios cerrados vidriados, uno con descomunal ducha y otro con inodoro, bidet y bañera.

Todo en el cuarto es de exquisito diseño, como los objetos de iluminación, sillones y armarios.

Cuentan con un amplio escritorio dotado de una tapa que se levanta y descubre todo tipo de enchufes.

Todas las habitaciones cuentan con Wifi de cortesía, máquina Nespresso con dos cápsulas de cortesía, pava eléctrica, frigo bar y ofrecen muy buen menú de room service las 24 horas.

En el décimo piso, el Palladio cuenta con Spa, Fitness Center y piscina climatizada para disfrutar del sol al aire libre.

Del gimnasio, equipado con máquinas de última generación, me llamó mucho la atención ver que… ¡las cintas para correr, cuentan con aire acondicionado!

NEGRESCO BISTRÓ.

El hotel, posee un muy bien surtido Bar con tragos de autor, ideal para after office y un restaurante, ambos en su Hall central y de libre acceso al público.

El NEGRESCO BISTRÓ, es elegante, moderno y desestructurado con detalles que revisten buen gusto e inteligencia su diseño como las cavas vidriadas donde se observan varios de los vinos que se ofrecen.

El menú es principalmente, cocina de estilo Mediterráneo, priorizando el producto y con precios llamativamente razonables.

Es un restaurante con tan llamativa propuesta gastronómica y de tal calidad que me sorprendió la primera vez que lo probé y que luego habiéndolo vuelto a probar, me aventuro a sostener que el NEGRESCO, como restaurante va a destacarse independientemente del solo hecho de ser un restaurante de hotel.

El NEGRESCO BISTRÓ, tiene personalidad propia y podría por su excelencia convertirse a futuro en un clásico.

Ramiro Martínez, quien es su chef ejecutivo, dio sus primeros pasos allá por los fines de los 80´s  en “ Catalinas”, apadrinado por un ícono de nuestra gastronomía, nada más y nada menos que el mítico cocinero Ramiro Rodríguez Pardo, fiel compañero de aventuras toda la vida de otro gran chef Argentino, el Gato Dumas.

Ramiro, luego de una trayectoria que lo llevó por el mundo, años de cocinar en grandes hoteles y otro tanto en lugares como Las Leñas en nuestro Sur, trabaja en el PALLADIO, desde su apertura en noviembre del 2018.

BREVE CHARLA CON EL CHEF

¿Cómo fueron tus inicios, tu relación con un prócer de nuestra gastronomía, como lo es Ramiro Rodríguez Pardo?

De chico estaba cautivado por la revista Cuisine, allá por 87 viendo las notas de Ramiro y el Gato, con faisanes y todo eso, me dije tengo que ir a Catalinas (el restaurante de Ramiro por esos años) fue así, que me mande de una a golpearle la puerta y cuando me atendió le dije que quería aprender a cocinar.

Empecé al otro día como pasante, me quedé trabajando un buen tiempo y un día Ramiro me becó e hice la carrera de cocinero en lo que era en esa época, la escuela Buenos Aires Catering.

¿Que representa Ramiro para vos?

Ramiro es como un padre, un mentor gastronómico, un amigo, lo quiero muchísimo. Un pionero soy chef, gracias a él decidí dejar la carrera de administración de empresas y ser cocinero.

Tuve también un período de trabajar en el restaurante Patagonia de Francis (Mallmann) donde también aprendí mucho de él.

Pertenezco a una generación signada por estos “tres muchachos”, Ramiro, Francis y el Gato.

Te confieso que en lo personal Ramiro, me movilizó a hacer esta nota lo que me maravilló tu cocina la primera vez que la probé… ¿Cómo definirías vos tu cocina?

Que difícil responderte a eso…acá sigo un poco un lineamiento, uno de los dueños del hotel, que es muy gourmet, me dijo quería un restaurante de estilo italiano, algo Mediterráneo, de sabores simples pero intensos.

En ese sentido mi equipo y yo, tenemos una impronta, un lineamiento en lo personal me gusta mucho la cocina Española y la China.

Me gusta mucho comer y me gusta mucho cocinar.

Considero que NEGRESCO por su calidad no va a quedarse sólo en ser un restaurante de hotel, sino que va a despegarse, va a ser un restaurante con personalidad propia más allá del Hotel, como un poco lo es Helena del Four Seasons…¿ Coincidís conmigo?

Si estoy de acuerdo en lo que vos decís, la idea es esa, despegarnos del hotel y que el Negresco, tenga vida propia.

En mi experiencia, los restaurantes dentro de los hoteles, quizás siempre fueron algo acartonados…la idea es que sea un restaurante con personalidad y que si bien está dentro de un hotel, la gente venga por el restaurante en sí mismo.

Decime una entrada, un plato y un postre que representen la esencia de Negresco.

Dos entradas, el tiradito y las mollejas (Langostinos y mollejas / Sweetbreads and prawns /Espuma de papa e hinojos confitados Potatoes foam and cont fennel

Como principal nuestros Ravioles de Cordero (Raviol de cordero / Lamb ravioli

Manteca de romero y ajo, jugo de cocción Rosemary and garlic butter $445).

y un postre, cualquiera de nuestra patissier Barbara Astorga y nuestros propios helados , estamos fascinados con nuestra máquina de helados.

DOS PLATOS Y UN POSTRE QUE YO LES SUGIERO PROBAR.

El Tiradito:

Tiradito de pesca blanca, pickles de nabo, baby greens y relish.

El pickle de nabo cortado en láminas forma una sábana sobre el pescado que une acidez cítrica con cierto dulzor, junto a una mayonesa casera de ajo y un touch de anchoas, que el chef llamaría, “gentleman relish”.

Una preparación que explota de pleno sabor en el paladar.  ($410)

El Raviol de Algas:

Un raviol verde abundantemente relleno de algas, con un poquito de mousse de vieiras y langostinos para unir el relleno y una manteca con caldo de langostinos. El relleno se hace usando dos algas wakame y nori.

El resultado es un plato exquisito y totalmente diferente. Verdaderamente, memorable.

Postre:

Mont Blanc: Merengue en crema, biscocho espiralado de naranja, castañas, helado de crema sobre piedras de merengue.

A juzgar por los postres y la pastelería del desayuno, le auguro un futuro notable a esta pastelera, recuerden su nombre, Bárbara Astorga.

Un detalle:

Probé una tapa hecha con plátano caramelizado, especiado y queso Brie tibio.

Una verdadera delicia, súper original.

Aventúrense a conocer los restaurantes de ciertos hoteles, muchas veces los precios no distan de un restaurante cualquiera y el esmero en la atención y la calidad del producto ofrecido resultan ser superlativos.

¡Es bueno, ser turista, en Buenos Aires!

Guía Oleo

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