Oleo Dixit

Matilda Casa Gourmet

Una casa sesentosa a la altura donde la agotadora y transitada diagonal 74 va calmando sus decibeles y voltajes, una fachada intervenida por la pincelada del reconocido artista Luxor, un timbre y a esperar que atiendan.



Alejo abrió la puerta con amplia sonrisa invitándonos a pasar junto a mi acompañante. Nos preguntó si ya conocíamos el lugar y ante nuestra negativa sugirió acompañarnos en un pequeño tour a través de sus rincones. Hacia el frente una habitación más pequeña e íntima, continuando por el pasillo el salón principal con más mobiliario de épocas pasadas y hacia el fondo, un encantador patiecito con luces, guirnaldas y vegetación de coloridas flores colgantes. Todos los ambientes, de iluminación bien tenue y música tranquila, albergan arte en sus paredes; murales que cuentan una historia muy especial: la de Matilda y su amorosa llegada a este mundo.


Matilda Casa Gourmet, este restó a puertas cerradas que ya lleva 3 años en las pistas, es nada más y nada menos que un regalo, un homenaje para esta niña que con mucho esfuerzo creó y lleva adelante su papá, el chef y propietario Javier Sallies.

Alejo es sobrino de Javier. Vino un tiempito, antes de partir hacia nuevos rumbos, desde Olavarría para ayudarlo en el servicio y lo hace tan bien y con tanto cariño que parece que lo hiciera desde toda la vida, a pesar de su corta edad. A Javier quizás lo conozcan por su fábrica de pastas Pequeños Agasajos desde hace bastantes años en el centro de La Plata y Gonnet, lo que le ha dado gran experiencia en la materia y claramente estas son una de las especialidades de la casa.

La carta es concisa y principalmente se divide en pizzas y pastas con variantes acotadas aunque intensas. Además, cada noche cuentan con dos o tres sugerencias fuera del menú y todo se elabora en el lugar bajo el ojo atento de Tomás, mano derecha del cocinero. Hay algunos postres, pocas etiquetas de vino y cerveza artesanal.

Nos recibieron con una entrada de sopa de cebolla, croûtons y salsa inglesa que con el frío que hacía nos resultó sublime. De principales optamos por raviolones al nero di seppia rellenos de salmón con crema de langostinos y azafrán, y ravioles de lomo con salsa fileto y crema. Ambos platos súper generosos y exquisitos fueron escoltados por pancitos caseros y un malbec de Marco Zunino. Como cierre, flan casero mixto para compartir.


Matilda abre solo jueves, viernes y sábados y es un espacio realmente entrañable como para tener de cabecera, con una propuesta simple pero colmada de magia.

Ubicación: Diagonal 74 nº 2539 e/ 20 y 21, La Plata.

Lau Espinace

@lau.espinace

#LaRutaDelTentempié

Guía Oleo

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