Oleo Dixit

Mar del Plata: ¿un destino para el Turismo Gastronómico?

Por Alejandro Maglione

Mar del Plata fuera de temporada es uno de mis destinos favoritos a la hora de descansar y pasarlo bien. Es una ciudad de belleza poco común comparada con ciudades balnearias de la región.

Hace unos días fui a trabajar y mucho a esta ciudad, si lo que yo hago se puede llamar “trabajo” en el sentido tradicional. Ray Bradbury decía que cuando hacía lo que lo le producía placer –como sucedía con él cuando escribía- no se podía decir que uno estaba trabajando.

El caso es que todo comenzó con tener que dirigir una cata vertical de vinos Monchenot para la bodega López. Todo el armado lo hizo la marplatense adoptiva Silvia Prieto y el lugar fue la Escuela Superior de Gastronomía que dirige Federico Muro, un perla negra marplatense.

Lo primero que me llamó la atención fue la cantidad y calidad del público que asistió. Con edades que oscilaban de 18 a 70 años. Encima con figuras como César Berrade y Lalo Maciel, que lideran el grupo de Los Chefferson, único quizás en el país que le canta al buen vino y a los platos de comida favoritos de los argentinos. Estuvimos cerca de 3 horas donde el tema puntual fue el vino, obviamente, lo que indica que hay una masa crítica más que suficiente para que vaya creciendo esta movida.

López jugó sus mejores cartas: puso Monchenot de 5, 10 y 15 años. Lo cual para el catador amateur fue una oportunidad de comparar aromas, colores, sabores, constatando lo que el tiempo  va produciendo en el buen vino. Y puso como “croupier” a su hombre en La Feliz, Martín Izarra, que es genial para estos menesteres y perfecto anfitrión.

Fui a comer a varios lugares y pude constatar cómo sigue creciendo la gastronomía marplatense. El viejo y querido Tío Curzio, con esos ventanales de vistas incomparables que hacen placentera casi a cualquier comida. Fui al Rey del Calzone, que me pareció excelente en lo suyo. Fui al Tartufo, que por su ubicación céntrica es mejor visitarlo fuera de temporada. Seguí el consejo de conocer Viento en Popa, que encontré lleno en un día hábil de la semana y que al retirarnos pude ver que había 20 personas aguardando mesa. En todos los casos me llamó la atención la sobriedad en los precios que nunca fue en desmedro de la calidad de la comida.

Martín Cabrales –el conocido “Martincito” que menciona la señora Mirtha Legrand- abrió las puertas de la planta que la empresa familiar instaló en el Parque Industrial a las afueras de la ciudad. Una experiencia extraordinaria, que mostró a una empresa que mientras muchas están stand-by, los Cabrales están terminando de instalar su nueva máquina de hacer las cápsulas que son “aptas para máquinas Nespresso” (como dicen en su envase). De la mano de Carlos de Rito, la visita daba ganas de que no terminarla nunca.

Por fin, se dio la oportunidad de tener una extensa charla de trabajo con Gabriela Magnoler, Secretaria de Turismo de la Perla del Atlántico. Un desayuno de 3 horas, en la que el impecable anfitrión fue Marcelo Gaudio del hotel Sheraton donde me alojé. La charla con estos experimentados marplatenses me dejó en claro que esta ciudad va en dirección a proponerse ser un destino nacional e internacional para el Turismo Gastronómico.

El apoyo de la gente a la idea quedó expresado por la abrumadora asistencia a la feria Masticar que se hiciera a fines del mes febrero pasado, que tuvo momentos de desbordes que obligaron a mantener cerradas las puertas hasta que se descomprimiera un poco de público.

Tanto Gabriela como Marcelo coincidieron en el atractivo de tener hasta viñedos que están produciendo excelentes vinos en la zona. Sumado a que en las proximidades se producen quesos de calidad internacional; dulce de leche; sus tradicionales alfajores; que tienen un campeonato de medialunas, entre una larga lista de propuestas que apasionan a cualquier amante de la buena mesa.

El enfoque de promoción internacional se daría a partir del contacto con el área de Turismo Gastronómico de la COTAL (Confederación de Organizaciones Turísticas de América Latina) que estaría por encarar la Secretaría de Turismo.

Hay un dato que todavía vuelve más atractiva a esta posibilidad: Mar del Plata tiene la friolera de 1000 eventos anuales, lo cual es una perspectiva todavía más estimulante. Toda esa gente se debe sumar al circuito gastronómico que se logre formar.

Reuniendo todas estas experiencias, ¿cómo no ser optimista sobre que esta ciudad logrará que la visiten turistas que extiendan la temporada a todo el año para darse el gusto de disfrutar de su gastronomía? Turistas con buen apetito nunca faltarán.

Guia Oleo

Agregar comentario

Seguinos

¡Sumate a la comunidad Óleo ahora!