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DOS REGIOS VINOS Y UN TERCERO, PERFECTO

AUSPICIA ESTA SECCIÓN ALAMOS

Por Couto.

De 22 estupendos vinos que tuve oportunidad de probar a lo largo del mes pasado, debo decirles que hay un refrán que dice: “Menos es más”.

Por lo tanto he de optar por tan solo, comentarles apenas tres.

No dos ni cuatro, ya que el gran maestro, Miguel Brascó solía decirme que siempre hay que comentar todo en números impares, nunca supe bien el porqué, pero muy lejos de mí estaba el ir a discutirle a Miguel.

Por eso, damas y caballeros, he aquí tres vinos que deslumbran, todos hechos por enólogos, rutilantes estrellas de nuestra vinicultura.

Con ustedes, los protagonistas…

ZUCCARDI FINCA LOS MEMBRILLOS 2016, CABERNET SAUVIGNON.

Hecho por Sebastián Zuccardi, quien hoy es considerado uno de los enólogos jóvenes con más talento de toda Sudamérica, sus vinos no pasan desapercibidos y son requeridos en gran parte del mundo.

Sebastián no solo hace grandes vinos, sino que es uno de los más claros y enfáticos predicadores del vino, dueño de una fluida oratoria, es un gran “titulador” y su discurso está lleno de frases preclaras acerca del hacer vinos.



“Somos consecuencia y una realidad de quienes sabiendo nos han precedido, mi generación si hizo algo trascendente, es porque hubo una generación de vitivinicultores que nos precedieron.

Mi generación es una consecuencia de los anteriores enólogos.

Nuestro trabajo como gente del vino, los próximos años va a ser de evangelización.”

Son algunos conceptos vertidos por Sebastián Zuccardi en su última presentación.

Este Cabernet Sauvignon de Finca Los Membrillos, Paraje Altamira, Valle de Uco, es verdadera carne entre el hueso, pleno de jugosidad, resulta un vino que exuda hierba fresca, se percibe la pimienta negra y cierta salinidad.

Un vino flexible, de gran textura y seductora complejidad.

Resulta ser un Cabernet Sauvignon fruto de una finca con mucha diversidad de suelos y de una vid que pareciera estar agradecida de la buena mano del hombre.

La interpretación y filosofía del productor es clave, las decisiones se toman en el viñedo, nada en la Bodega.

Es también esta una última gran verdad, de Sebastian Zuccardi.

PROYECTO LAS COMPUERTAS, CABERNET FRANC 2018.

Los hermanos Durigutti, Hector y Pablo, son hacedores de magníficos vinos, eso nadie sería capaz de ponerlo en duda y constantemente con nuevas etiquetas y añadas, no hacen más que reafirmar esto, que aquí yo les digo.

Proyecto Las Compuertas, es una línea de vinos que se gestó con la consigna de reafirmar la esencia de un terruño icónico, en el que los hermanos cuentan con 31 hectáreas en su Finca Victoria.

Los conocedores han sabido apreciar las cuatro etiquetas iniciales del Proyecto Las Compuertas, son todos vinos de partidas limitadas, y hoy

Los hermanos  Durigutti, vienen hoy a sumar dos magníficos y nuevos varietales, el Cabernet Franc y el Charbono, conocido en nuestros pagos como Bonarda.

Para quienes no lo sepan, Charbono es como en EEUU se conoce a la uva Bonarda y los hermanos, ni lentos ni perezosos, decidieron utilizar este concepto en la etiqueta de sus vinos, apostando así a afianzar su principal plaza de exportación.

Este Cabernet Franc Proyecto Las Compuertas, nace en un añoso viñedo de alta densidad, de suelo franco arenoso con canto rodado en su profundidad y fue fermentado en huevos de cemento sin epoxi, su crianza en estos huevos, es de 9 meses.

Es este un hermoso vino, divino por donde se lo mire, delicado, muy bebible y frutal, un Cabernet Franc, de marcada acidez y con cierto touch verde que lo hace fresco y amable, un vino que invita a ser tomado, paladeable y altamente equilibrado. $810.

Por último, a modo de primicia, les adelanto que los Hermanos Durigutti, gente inquieta si la hay, se encuentran avocados a un ambicioso proyecto al cual dieron en llamar el Master plan, que encararían ellos como únicos inversores y que prevé la construcción de una pequeña Bodega familiar dentro de la Finca, una villa turística y que como concreción final, ansía dar vida a un pueblo, en Las Compuertas.

Todo, con un estilo de Villa Italiana.

ADRIANNA VINEYARD RIVER STONES, MALBEC 2016. 100 PUNTOS.

Estamos acá ante el galardón máximo que un vino puede obtener.

Este vino entró en la categoría de superlativo, obtuvo lo que en el mundo del vino se considera el puntaje perfecto, otorgado por la más prestigiosa de las publicaciones, Wine Advocate.

Considerado el crítico de vinos más influyente del mundo, Robert Parker, le otorgó la friolera de “100 puntos Parker”, aunque reconozcamos  es un vino que en cosechas anteriores, nunca había bajado de los 95 puntos.

Recientemente tuve el privilegio de asistir a una presentación, de las nuevas añadas de Vinos de Parcela Adrianna, más conocido como el viñedo Sudamericano, de los 100 puntos.

Arnaldo Gometz, gerente comercial del grupo Catena, buen amigo, personaje emblemático del vino y conocido por sus dotes de avezado disertante, tuvo a su cargo muy emotivas palabras de introducción para con Laura Catena, directora general de la Bodega familiar, Catena Zapata y quien junto al “superenólogo”, Alejandro Vigil, son los responsables de portentoso y premiado vino.

El Viñedo Adrianna, de donde provienen estos vinos, fue plantado por el padre de Laura, el visionario Nicolás Catena, a 1500 msnm en Gualtallary, Mendoza.

Cuando el Doctor ( como se lo conoce a Nicolás Catena) decidió apostar a futuro al Malbec, hay quienes pensaban que estaba loco, que allí la vid no progresaría, pero fue el tiempo, como en el tema de los Rolling Stones, quien estuvo de su lado y le dio la razón sobre la particularidad de esa parcela. 

Laura Catena, recibida y formada con honores en Harvard como bióloga, es medica y por sobre todo una entusiasta acérrima, del vino.

Laura es afable y seductora, su discurso y su simpatía transmiten entusiasmo y con solo oírla hablar del vino, uno puede denotar que ha heredado los genes paternos, se percibe como una líder nata.

Voy a rescatar algunas frases a destacar de su presentación y luego para terminar, les comento mi impresión del que todos llaman, el vino perfecto…

Laura Catena, dixit:

-“Más allá de ser médica, me encantaban los vinos desde jovencita que iba a Francia con mi papá…Como todos ustedes saben, mi papá es bastante inteligente, entonces a él se le había ocurrido que lo acompañara a Francia por trabajo para hacerle de traductora, yo me lo había creído, sin saber que en realidad él estaba maquinando cómo hacer para que me pasara de la medicina, a los vinos…”

_” Yo fui primero gran amante del vino y luego me convertí en productora de vinos, y considero que esto es una progresión interesante, a mis 20 años haciendo de traductora de mi padre, me enamoré del vino, pero siempre pensando que me pasaría la vida, tomando los vinos de nuestra Bodega…”

_ “En el año 95, por primera vez en la historia, nuestra Bodega, fué invitada a la New York Wine Experience, uno de los más grandes eventos del vino, era un honor porque ninguna bodega Sudamericana, nunca antes había sido invitada.

Con la excusa de que se precisaba en el stand alguien que hablara bien inglés, mi padre volvió a convocarme y yo inocentemente me lo creí…así por primera vez me vi parada entre stands de grandes bodegas del mundo, donde la gente hacía cola para probar sus vinos…En ese momento, estaba yo parada solita y nadie pasaba por nuestro stand, pasaban y miraban el cartelito y nada…era como si dijese, vinos de Mongolia! Hoy eso, se ha revertido.

_” Fue luego de esa experiencia, que decidí involucrarme, de ayudar a mi papa porque quedé muy mal…fue así, que empecé dedicándome a la investigación y fundamos el Catena Institute…y así empecé.

Mi papá, que es una persona brillante, supo correr con mi entusiasmo por el vino… quienes lo conocen, saben que es un hombre que piensa, que una persona inteligente y con entusiasmo, debería poder conquistar el mundo”.

_” Al tiempo de finalmente empezar a trabajar en la Bodega, resulta que vamos a la primer degustación de nuestros vinos por Parker, era de por si inusual que nos hubiese otorgado una degustación, porque el aún no degustaba vinos Argentinos.

Llegamos a Washington DC y con mi padre a la mañana siguiente, no voy a negar estábamos muertos de miedo…por ver que puntaje nos daría…

Cuestión que vamos al almuerzo con Robert Parker, llegamos al ascensor y vemos un grupo de diplomáticos y funcionarios argentinos, que iban también al almuerzo con Parker y que no lo conocían.

Cuestión que le preguntan a mi padre acerca de quién era el tal Parker y el con humor e ironía, les respondió… _”Okey, yo les voy a contar resumidamente quien es Parker… ¿Saben ustedes quién es Jesucristo? Bueno, este señor para el vino, es Dios! ( Risas).

No recuerdo exactamente que puntaje nos otorgó esa vez, pero fue bueno, y así ese dia fue que empezó este tema de Parker con nuestros vinos, hasta hoy que obtuvimos, los 100 puntos.

River Stones Malbec 2016 o el “vino perfecto”.

Nicolás Catena, plantó el Viñedo Adrianna, a principios de los años noventa, visionario como es, supo avizorar que pese a las vicisitudes adversas del terreno, algunas parcelas de ese terruño, resultarían brindando una excelencia en vinos pocas veces vista, inusitadas características en estos vinos que haría de algunos verdaderamente superlativos.

El River Stones, me impactó, sentí una profunda ligazón con un vino como este, pensé este es el Malbec que siempre querría tomar…

Su aroma, suscita asociaciones muy diversas pero hay un estado cualitativo preponderante, olerlo causa placer y predispone a querer probarlo, paladearlo.

Resulta fresco, placenteramente frutado y esa unión organoléptica tan romántica que surje de la asociación de café y violetas, se percibe nítidamente.

De taninos firmes pero a la vez delicados, en boca promulga el querer quedarse aportando gusto.

Es un vino complejo obviamente, pero así como el placer implica la reducción de tensión, en todo caso nada tan bueno puede resultar ser simple.   

Guía Oleo

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