Oleo Dixit

BARRACAS AL SUR: Un asado de campo en la ciudad

AUSPICIA ESTA SECCIÓN ALAMOS

Por COUTO.

Parrillas hay muchas, buenas no tantas, muy buenas, les diría que solo unas pocas…

¿Se pusieron a pensar alguna vez que es lo que más nos gusta a los argentinos cuando vamos a comer una parrillada?

¿Buenas achuras y tiernos cortes de carne? Claro que sí.

¿La carne en el punto que nos gusta y un buen parrillero? Por supuesto.

¿Un precio razonable? Es algo, que todos pretendemos.

Pero más allá de todo esto que les he enumerado, a todos diría nos gusta cuando decidimos clavarle el diente a una buena parrillada, el poder hacerlo al aire libre. Comer un asado bajo un lindo solcito, esa sensación tan disfrutable que brinda el comerlo a la intemperie, en la naturaleza y si en contacto con el aire de campo.

La Parrilla Barracas al Sur, reúne todas estas condiciones y lo que es mejor aún es que está en Avellaneda, a 5 minutos del centro de la ciudad y metros de la entrada de locales de la Cancha del Club Independiente.

El Club Hípico Barracas Al Sur alberga en su interior este remozado buffet/parrilla que es el nuevo emprendimiento de un ducho parrillero y gran conocedor y laburante hace añares del rubro gastronómico, Gabriel Cicero.

Gabriel Cicero , puede les suene ese apellido , es también hermano del cocinero hoy mediático Damián “Mono” Cicero, conocido por sus apariciones televisivas y quien regentea ese gran restaurante de impronta española, que es el Casal de Cataluña.

El buffet/parrilla Barracas Al Sur desdobla su menú de martes a domingo con especialidades de la cocina casera, como unos muy buenos ravioles rellenos de ricota con salsa de verdaderos tomates, matambrito de cerdo a la pizza con guarnición, una insuperable tortilla de papas y cebolla y abundantes ensaladas, entre tantos otros platos.

Los sábados y domingos a mediodía, es cuando Gabriel Cicero despliega todas sus dotes de ser uno de los mejores parrilleros que he podido apreciar.

La carne que sabe comprar es de primerísimo nivel y terneza única, su mano para los puntos de cocción como parrillero es superlativa y hay cierto adobo secreto que suele utilizar sutilmente sobre algunos cortes que no hace más que exaltar su sabor.

Para empezar sus empanadas de carne, fritas, no tienen desperdicio.

Los chinchulines salen como uno los pretende ( porción $220), el chorizo me arriesgo a decir que pocas veces probaran uno igual de rico ( $90), el bife de chorizo  de tan tierno se corta con cuchara, hecho mariposa y para compartir ( $420).

Las costillitas de cerdo con un adobo especial, son un “puema” y la tira de asado, sabrosa como pocas. (Porción $320 ½ porción 250).

Los postres son los clásicos, y por abundancia, mejor compartir.

Lo lindo es que todo esto que les cuento, es la sensación de comer contemplando los pingos trotar en las dos pistas de entrenamiento del club para salto y cabalgata y si tienen suerte, puede que luego del asado hasta puedan presenciar un partido de Pato, nuestro deporte nacional.

Rodeado de árboles, aire puro de campo, ambiente campestre, viendo pasar gauchos a caballo, jinetes, en un lugar por demás tranquilo y relajado, les aseguro que comer una parrillada en el buffet Barracas al Sur resulta un verdadero festín.

Es este un buffet de club de barrio ideal para ir con chicos chicos, en grupo de amigos y hasta solo y disfrutar de una rica entraña, o tan solo de una picada con vermut al sol.

Un último detalle a tener en cuenta, en el salón interior del restaurante, hay un surtido muy tentador de productos artesanales federales, para adquirir a buen precio, como salamines, quesos, dulces, yerbas, mieles, etc.

Ahora sí, para Gabriel Cícero… ¡Un aplauso para el asador!

Guía Oleo

1 comentario

Seguinos

¡Sumate a la comunidad Óleo ahora!