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20 AÑOS DE UN VINO ICÓNICO PARA LOS ARGENTINOS.

AUSPICIA ESTA SECCIÓN ALAMOS

Por Couto.

Hubo una época en que muchos consumidores de vinos buscaban vinos muy concentrados. Se asociaba la aplicación de madera con la calidad de un vino.

Cuando Zuccardi se instaló en el Valle de Uco, buscando saber de su riqueza natural, de la diversidad de este valle y así poder conferirle más identidad a sus vinos, el vino que mejor vendría a canalizar esa búsqueda fué el Zuccardi Q.

Fue el Q. el vino el cual para la época, 20 años atrás, los Zuccardi supieron dotar de un perfil de fruta y de frescura inusitada, única y personal.

Mucho tiempo ha transcurrido desde sus inicios, hoy ha ocurrido una evolución en la enología, logrando que el vino hable por si sólo del terruño y sobre todo de la filosofía de la Bodega.

Se cumplen 20 años del Zuccardi Q y se cumplen 20 años de un vino, que ha emocionado a los paladares Argentinos.

Es muy importante pensar que cuando se mira lo que sucedió con el vino argentino en los últimos 20 años, es muchísimo y para los Zuccardi el Q fue un inicio, un cambio, un crecimiento y una determinación de un camino hacia la calidad que hoy los caracteriza.

Días pasados en la Mansión del Hotel Four Season, la familia Zuccardi decidió celebrar con amigos este aniversario tan afín a su historia, con una cena comandada por la gran Dolli Irigoyen, el chef ejecutivo del Hotel, Juan Gaffuri y una selección para la ocasión de maravillosos ejemplares del vino, como un cautivante Zuccardi Q Chardonnay 2004, un insuperable Q Tempranillo 2006 , el nuevo Cabernet Franc 2017 y a los postres, la figurita más difícil de la noche, un Malamado 2000 , el primero que se hiciera y que hoy a juzgar por como estaba, pareciera  no tener nada que envidiarle al mejor de los vinos fortificados de Oporto.

Para el festejo, estuvieron presentes Ana Amitrano, gerente comercial y propietaria, José Alberto Zuccardi, presidente de la Bodega y eminencia de la enología.

El evento contó también con la presencia del enólogo responsable de la Bodega, Sebastian Zuccardi, hijo de Ana y José y considerado uno de los 10 mejores enólogos en la actualidad de Sudamérica.

Sebas es un referente, indiscutible, de las nuevas generaciones de hacedores de vinos de calidad y un hacedor de vinos, excepcionales.

Tanto José, como Sebastián resultan ser avezados oradores, por eso que para quienes son afines al mundo del vino, es siempre bueno destacar parte de las palabras vertidas por ambos, en esta ocasión, con motivo de tan significativa celebración.

Jose Alberto Zuccardi:

_“El primer viñedo lo plantó mi padre en 1973, sin saber cuál iba a ser el destino del cepaje Tempranillo.

Hoy quiero rescatar algo, que me parece lo más fundamental, en el vino las familias son importantes…cuando podemos soñar, podemos proyectar, soñar trabajo a 10 años, a 20 años, cuando la rentabilidad no es el objetivo y si lo es, trabajar compartiendo un sueño, me parece que a nuestra actividad agregamos valor, no hay muchas actividades como en el vino donde quizás un proyecto de 10 años es quizás considerado a corto plazo.

Hay veces en que el sentido de familia va más allá de la relación sanguínea, entendemos la familia como la comunión de objetivos y de valores, esa es quizás nuestra verdadera familia de la vida.

Yo hoy celebro y brindo por la presencia de quienes siempre nos han acompañado en este camino y ansío podamos compartir muchos más proyectos, porque lo lindo del vino, es que es como una cebolla, uno saca una capa y hay otra, y hay otra y hay otra y nunca parece terminarse y el vino siempre nos proyecta hacia un paso más adelante. Trabajar para el placer de la gente es un valor agregado, que es muy importante”.

Sebastian Zuccardi:

_”Para mí es muy importante la familia en la elaboración del vino, porque no hay proyecto a largo plazo, no hay proceso con coherencia, sin el apoyo de una familia detrás, una familia que esté junto a uno pensando y soñando.

Hoy, diría, ya no soñamos con hacer el mejor vino del mundo, ni quizás el vino perfecto, sino que soñamos con hacer un vino que cuente la historia del lugar del cual venimos, donde vivimos, de nosotros como personas y lo que nos está pasando y sentimos en el momento de hacer un vino.

Es por eso que para mí 20 años de Zuccardi Q es muy interesante, cuando hicimos el primer Q yo tenía 17 años o sea que este vino ha tenido que ver con mi vida, con mi familia y con mi crecimiento dentro del mundo del vino.

Estoy convencido que no se podría soñar Zuccardi hoy sin el Q, fue nuestro primer vino en llevar el apellido familiar, en una etiqueta.

Pienso, que cuando uno decide poner su nombre en la etiqueta de un vino, es que la cosa está comenzando a cambiar…puede que esto que les digo, suene superficial, pero me refiero a cambiar de manera muy profunda, porque el vino sin duda es el lugar, el terruño… pero No hay lugar sin un productor, sin una mirada que le de valor y sentido, a ese lugar.

Siento que nuestro Zuccardi Q, representa la historia de una familia, una historia de 20 años, donde como en el vino puede verse reflejada, la evolución de nuestra familia.

No hay historia, sin las personas, que la forjan!

¡Salud!

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