6 de julio de 2015

 

Está ocurriendo una revolución. Los jóvenes enólogos de Argentina son la punta de lanza de una nueva visión del vino, de cómo hacerlo, de cómo disfrutarlo, y de lo que expresa. Esto es lo que se vio (y se experimentó) en la segunda edición de la Mesa Degustación Anual Ozono Drinks, una distribuidora que desde hace años se dedica a la comercialización y difusión de bodegas boutique. Vinos sorprendentes y aventureros, sabores y aromas inusuales, y un gran entusiasmo contagioso por la enología fueron el denominador común de esta feria en la que los productores mismos guiaron la degustación.

 

Las bodegas presentes estaban representadas por sus propietarios y en gran parte por sus familias, ya que muchas son emprendimientos familiares. En el evento, que tuvo lugar en JA Vinoteca (en la calle Borges 1772, Palermo), estuvieron presentes las bodegas Tierra Inti, Tupun, Per Se, Cara Sur, Fuego Blanco, polOpuesto, Plop, Chaman Wines, Reginato Espumantes,  Gen del Alma, Plop, Super Uco y Passionate Wine. Es llamativo que muchas se encuentren en Valle del Uco, y que haya una presencia muy fuerte de la zona de Gualtallary, un terroir muy elegido por los enólogos del momento.

 

“Tiene mucha altura y suelos muy calcáreos, que aportan mineralidad y lo que se llama tanino de tiza, que da frescura y sequedad pero que no hace salivar”, explica Pablo Cohen, encargado de sommelierie y eventos de la bodega Tupun, del enólogo Ariel Angelini.  Por otro lado, Matías Michelini, de Passionate Wine y Super Uco (que tiene en conjunto con su hermano Juan Pablo), expresó que para entender a Gualtallary, el primer paso es probar los vinos que ahí se producen, porque expresan la identidad de su suelo.

 

Ese es el gran concepto detrás de la mayoría de estas bodegas: mostrar el producto y el lugar en que se produce, con la mínima intervención posible, para conseguir de resultado vinos honestos y directos, con fuerza, frescura y nervio. Por ejemplo el Agua de Roca 2015 de Passionate Wine es un Sauvignon Blanc hecho con 5 cultivos diferentes de una misma parcela, que concentra solo los jugos de las uvas. El resultado es un vino intenso, con una acidez sostenida por una estructura firme, lo que aporta tensión, como un acorde disonante que en la música. De la misma bodega, la nueva línea @micheliniwine cuenta con un Semillon fresco y mineral que al mismo tiempo tiene una estructura grasosa y untuosa, casi de vino tinto.

 

Otro interesante producto que se pudo experimentar es la línea Vinilo, que el enólogo Marcelo Franchetti elabora dentro de bodegas Zorzal, y que aún no salieron al mercado. Sus tintos Bonus Track son co-fermentaciones de Malbec con otras cepas, durante un año en huevos de concreto que permiten un gran control de la temperatura y evita la invasión de los sabores de la madera. Las cosechas 2012 y 2013 son blends de Malbec con Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon, y el 2014, de Malbec con escobajos de Cabernet Franc.

 

Entre los vinos de la feria también hubo productos que han adquirido mucho reconocimiento, como el Tupun Reserva Bonarda 2012, que fue recientemente premiado en Canadá por su calidad. Es un tinto con aromas florales, texturado, cárnico, con poco tanino y mucha madera gracias a su ciranza de 12 meses en barrica.

 

Esos son algunos ejemplos de lo que se pudo probar. Sabores e impresiones sorprendentes por parte de quienes están llevando adelante el futuro de la enología argentina. Un gurpo de gente que, más allá de las modas, quiere elaborar productos más honestos y libres, y sus vinos son testimonio de esa búsqueda. La mejor manera de entenderla, es acercarse a estos vinos aventureros y dejarse conquistar por las sensaciones inesperadas y bienvenidas que desatan.

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