Por Alejandro Maglione

@MaglioneSibaris

Enrique Cadícamo. Es el autor de la letra del célebre tango “Por la vuelta”, que en una de sus estrofas dice: “Bebamos juntos, viejo amigo, dijiste mientras levantabas tu fina copa de champán… La historia vuelve a repetirse, mi muñequita dulce y rubia…”, y resulta que a mí al volver a escucharlo hace poco se me antojó que hubiera podido estarse refiriendo a ese disco rayado que hace que cuando se aproximan el Miércoles de Ceniza y  el Viernes Santo, todos los productos provengan del mar o del río aumentan por una semana algo así como un 100%.

Los platos de Vigilia. La picardía está en haber convencido a un importante grupo de creyentes que para esa fecha crucial del calendario cristiano respetan el  hacer ayuno y abstinencia, siendo que ésta se refiere al no poder comer carne (de vaca, cerdo, cordero,  aves diversas, etcétera), en penitencia rememorando la muerte de Jesús.

Entonces aparecen en el mercado las recetas de “empanadas de vigilia”, platos como la “empanada gallega”, “los filets de merluza a la romana”, miríadas de platos con langostinos o mejillones, pulpo o cualquier cosa que venga del agua.

Ahí los pícaros pescadores se restriegan las manos y aumentan sus precios sintiendo que cazan en una jaula de creyentes que no pueden escapar de sus manos avaras. ¡Y buena parte de la gente lo acepta!

Platos de Vigilia bis. Usted puede elegir otras opciones para respetar el precepto de la abstinencia. Una alternativa puede ser la que adoptó el gran Giácomo Casanova, que obtuvo del Papa una dispensa especial que indicaba que él podría comer todo “lo que saliera del agua”. Para lo cual, hacía entrar un cerdo en un pozón de un río a la vista de un notario, luego al salir lo sacrificaba y quedaba a salvo de la Inquisición, que una y otra vez debía apagar el fuego que habían preparado para él los venerables padres para este libertino contumaz, debiendo retroceder ante la manda papal cuyo cumplimiento estricto certificaba un notario.

La otra alternativa es examinar su día a día y darse cuenta que su vida tiene un recetario de Vigilia absolutamente amplio, que excluye los sobrevalorados productos como pescados y mariscos. A saber: tallarines de cualquier tipo y tamaño con manteca o salsa fileto o champiñones o brócolis o las verduras que mejor le vengan en  gana. Otro tanto puede hacer con ravioles de ricota o espinaca. No se olvide de la vieja y querida Tarta Pascualina que por algo se llama de esta forma. ¿Cuánto hace que no come unos bocadillos de arroz? Un risotto hecho con caldo de verduras no violenta ningún precepto. ¿De la pizza Margarita qué me dice?

¿Se acuerda de los canelones de verdura con salsa blanca y gratinados al horno?  Por no hablar de la lasagna de verduras, las berenjenas a la parmesana;  los ñoquis de sémola a la romana, tortilla de papas, omelet de queso u hongos diversos.

Tenga en cuenta que esta escueta lista se refiere a cuatro comidas, porque la abstinencia ha quedado reducida a dos días…

Ramadán y Pesaj.  Algunos años estas celebraciones se superponen con la Cuaresma que corresponden al mundo musulmán y judío.

La cosa para los musulmanes es brava porque durante 40 días no pueden comer ni beber de día. Tampoco pueden tener sexo. Así que uno se pasa esos días añorando que aparezca la primera estrella para, por lo pronto, tomarse un generoso vaso de agua y después viene el resto.

Conclusión. Atrás quedaron las épocas en que la iglesia católica ordenaba abstinencia para todos los viernes del año y se redujo en principio a los viernes de Cuaresma. El mundo siguió girando y ahora quedan estos dos días con estas obligaciones fundadas en la fe de los católicos. Coma todo el pescado que quiera –siempre respetando el ayuno- pero no se deje estafar como un tonto con los precios circunstanciales que abusan de la gente. ¡Felices Pascuas!

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1 Comentario

  • Alberto Barsky

    Hola Alejandro. Totalmente de acuerdo con tus comentarios sobre la “picardía pascual”. Por otro lado, en tu comentario del mundo musulmán y judío, estás hablando sólo del musulmán, Ya que el judaísmo no tiene la abstinencia de cuarenta días. Sí comidas típicas y mucho simbolismo.
    Felices Pascuas.
    Alberto.

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