5 de diciembre 2014

 

La ciudad de Buenos Aires tiene muchos encantos, gran parte de ellos son sus lugares históricos, “el bar, el café” son parte de ese patrimonio que se ha convertido en tradición. Algunos siguen vigentes y otros ya se han perdido  por el deterioro y los avances de la ciudad.

 

Confitería del Molino, fue fundada el 9 de Julio de 1916 con la tendencia arquitectónica de esa década, el  Art Nouveau. Su deslumbrante diseño hizo de él un patrimonio cultural que se vio obligado a cerrar sus puertas en 1997 por problemas económicos.

 

Pero detrás de esa estructura, hoy venida abajo, se puede recopilar  pequeñas historias pintorescas presentes en el corazón de los porteños por el recuerdo de  aquellos que llegaron a conocerlo, y el misterio para los que nunca  entraron  a recorrerla.

 

Cuenta la leyenda que gracias al  pedido del mismísimo Carlos Gardel el pastelero del  Molino creó uno de los postres más tradicional de Buenos Aires que luego se popularizó en la gastronomía de la ciudad:  el leguizamo, una combinación de bizcochuelo, hojaldre, merengue, marrón glacé y crema imperial con almendras.

 

Cada rincón del lugar lleva consigo muchas historias allí vividas; en sus 81 años de funcionamiento y por su  ubicación cerca al Congreso de la Nación fue testigo de los estallidos sociales a lo largo de la historia Argentina. Pasaron por la confitería miles de personalidades políticas de nuestro país, como José Ingenieros, Lisandro de la Torre, Marcelo T. de Alvear, entre otros.

 

En estos días se dio a conocer la noticia sobre la recuperación del emblemático edificio. Se publicó en el Boletín Oficinal la Ley 27.009 que autoriza al Gobierno Nacional la compra de la Confirtería del Molino,  que se reabrirá como restaurante-confitería y centro cultural luego de refraccionarlo.

 

Después de 17 años, los porteños podrán recuperar un emblemático lugar y una parte de su leyenda histórica.

 

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1 Comentario

  • Estela

    Me alegra mucho que algo tan antiguo y muy tradicional y sobre todo con muchas historias, se pueda recuperar. estoy contenta por eso,ya que nunca tuve la opiortunidad de conocerla por dentro. He tomado algunas fotografias con el celular y un dia me lo robaron y me quede sin fotos.

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