Apropiación. Confieso haberme apropiado del término “viejenials” del español Oscar Carrión, entre otras cosas Director del Máster en Dirección de Restaurantes de la Universidad de Alicante. Y aquí lo uso con la misma intención picaresca para oponerlo a la tan trillada de “millenials”, para quienes pareciera que todo esfuerzo de marketing solo debe estar dirigido a este segmento.

El tema.  Siempre recuerdo que cuando cumplimos un año en la revista “Cuisine & Vins”, en la editorial que escribió entonces Miguel Brascó dijo algo así: “Cuando pensamos en hacer esta revista con Alejandro Maglione, todos nuestros amigos nos decían ‘¿van a hacer una revista en un año como éste…?’ y nos dimos cuenta que la mayor parte de nuestra vida había transcurrido en años como éste… y finalmente resolvimos hacerla lo mismo…”.

Esta larga introducción viene a que me d   etuve cuando iba a poner como comentario introductorio sugiriendo que los dueños de restaurantes deben ajustar sus propuestas a los tiempos que corren. E inmediatamente pensé: los tiempos que corren son muy parecidos a los que vivo desde mi infancia.

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La adaptación. Pareciera que los restaurantes no miran a ese sector que formamos los viejenials que es fácil advertir su presencia en los restaurantes más tradicionales. Avanzan con propuestas en base a platos de hojalata y mesas comunales, pensando en un público sub 30. Pero resulta que cuando se tiene la suerte de frecuentar restaurantes de todo tipo, sobre todo al almuerzo, lo que solemos ver sentados en la mesa son a viandantes cuyas cabezas pintan canas.

Son clientes con poder adquisitivo que les permite una salida semanal o quincenal; que tienen tiempo para disfrutar con calma una comida e incluso se pueden permitir una animada sobremesa. Seguramente no consumirán vinos costosos ni platos de precios exorbitantes generando  tickets promedio que eviten tener que revisar periódicamente los gastos de una gestión…pero…

Los tiempos que corren. Son tiempos que se han vuelto si se quiere rutinarios  y la nueva rutina es el cambio permanente. Esto obliga a los restaurantes, como en cualquier otro negocio, a adaptar sus acciones empresarias a la realidad de los clientes. Eso es el viejo concepto de generar una propuesta diferente a la competencia y sobre todo, generar la habitualidad de la visita de los clientes.

Los viejenials. Son justamente los viejenials los que suelen tener mayor resistencia al cambio. Si encuentran una propuesta que se adapte a sus comodidades, y sobre todo a su bolsillo, harán de la visita con amigos a un determinado restaurante un hábito permanente.

A los viejos les gusta encontrarse con la comida de siempre. Con platos llenos. Con buen servicio. Con el mozo que los reconozca al llegar y de antemano ya sabe cuales son sus costumbres gastronómicas para ofrecérselas de inmediato.

Los viejos –o adultos mayores, como pareciera que hay que llamarlos ahora- no van a un restaurante a sorprenderse con propuestas minimalistas y mozos o mozas teniendo que explicar cada plato que llega a la mesa.

Los adultos mayores son los sostenedores más firmes de la cocina tradicional, preparada con buenos productos y de manera honesta.
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Especialización. Pienso si en este momento tuviera un restaurante tradicional, posiblemente tendría un menú especial para mayores, donde la sal o los picantes estuvieran acotados para quienes lo solicitan.

Es curioso ver que, por suerte, hoy existe la obligación de elaborar platos aptos para los que padecen de celiaquía. Pero, por ejemplo, no existen –por lo general- platos pensados para los que padecen de glucemia alta en su sangre. Los primeros son el 3% de la población. Los segundos, dependiendo del lugar del país, pueden llegar al 40%…

La pregunta: ¿es tan difícil elaborar platos con edulcorantes naturales aptos para todo público? (Recordemos que controlar el consumo de azúcar refinada hoy en día va para todo el mundo…).

Beneficios. Un día en Panamá vi a alguien pagar una cuenta en efectivo y agregar su documento. ¿Para qué el documento si no había tarjeta de crédito de por medio? La explicación fue: “los mayores de 60 años, por ley, tienen un descuento en los restaurantes superior al 20%…”. Tan sencillo de implementar y un beneficio tan tangible…

Finale. En tiempos de crisis hay que poner el ojo en muchos aspectos del negocio de restauración, y uno de ellos debe ser innovar en el mercado objetivo al que nos dirigimos. ¡A mirar más atentamente los viejenials!

 

Por Alejandro Maglione

@MaglioneSibaris

 

 

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4 Comentarios

  • Hector Dadamo

    Excelente resumen que tiene mucho de actualidad. No conozco nada de los costos en un restaurante, pero otra facilidad para el cliente podria ser que en su cuenta no venga el precio exagerado de una botella/copa de vino. ¿es necesario incrementar en forma tan desmedida su precio?

  • GabyQuique Cohen

    Excelente la nota gracias !
    somos dos viejenials con onda de millenials ya que tenemos un blog de cocina gastronomía y algo màs http://www.bonappeclic.com

  • Cristina Garcia

    Excelente nota. Felicitaciones!!!

  • Beatrix

    Buena nota!!!! Me senti identificada😃

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