Nota Principal

por angelesoz
Por amor al ajo

Amado y odiado, este bulbo de origen asiático es el favorito de los cocineros pero nunca de las chicas solteras.
Mejor amigo del chile y el jengibre, e infaltable en cocinas de todo el mundo, el ajo es, de todos, el ingrediente mas noble y popular. Pensemos sino en el pesto genovés, las gambas al ajillo, ¡las milanesas!, las papas fritas a la provenzal, kormas, tikka masala o cualquier curry tanto de la india como del sudeste asiático, salteados de la china como los conocidos chow mien o el pollo gong bao y nuestro, y lo digo con el mayor de los orgullos, delicioso chimichurri. Qué sería de todos estos platos, y tantísimos otros que no llego a nombrar por falta de caractéres, sin el aroma característico del ajo.
Es de los elementos infaltables, e infalibles, de la mayoría de las cocinas, no obstante, es también el más temido socialmente. En la totalidad de revistas para mujeres aconsejan no pedir platos con ajo en la primera cita (¡el horror!) y solo comerlo cuando los dos pidan lo mismo siempre y cuando sea una pareja consolidada; Shakespeare advertía a los actores no comer ajo ni cebolla para tener un aliento dulce con el que dirigirse a la audiencia. En contraposición, y por sus numerosas bondades, entre ellas es sabido que favorece a la circulación, fortalece las defensas y mejora la piel, los naturistas recomiendan comer un diente en ayunas, todas las mañanas, para una vida larga. Dicen que esta era una costumbre a seguir por Casanova, y era por eso que las doncellas caían rendidas -o mejor dicho desmayadas- a sus pies, no por sus encantos.
Sin embargo, y gracias a Dios, nuestras madres y abuelas haciendo oídos sordos a consejos de toda índole, lo han usado casi diariamente para invadir nuestras casas y alegrar nuestros estómagos con cantidad de platos en donde, si bien no siempre era la estrella principal, el ajo al menos cumplía un muy digno e irremplazable rol de actor de reparto. Porque esa es otra de sus características, que puede ser el sabor predominante, como en los mejillones a la provenzal, pero también sabe acompañar otros sabores potenciándolos sin taparlos, como en una salsa de tomate o una pasta de curry, en donde su sabor se funde con el resto de los ingredientes, generando una irresistible fusión. Tanto es así que Luis Diat, antiguo cocinero del Ritz y creador de la sopa Vichyssoise, decía “sin ajo, simplemente no querría vivir”.
En mi caso puedo decir, que es un comodín que nunca falla, cuando no abundan ingredientes en la heladera, basta un paquete de pasta seca, dos dientes de ajo, un poco de aceite de oliva, sal y pimienta y un rico parmesano para hacer una cena deliciosa y rapidísma. Simplemente se pone a hervir la pasta, y en una sartén grande doramos en finas láminas o picado en la brunoise mas diminuta que podamos los dos (o los que gusten) dientes de ajo en aceite de oliva cuidando que no se quemen, que solo tomen un hermoso y tentador color dorado e inunden con su aroma nuestra cocina y asi nos lleve de nuevo a nuestra niñez, aunque sea por algunos instantes. Una vez lista la pasta se agrega junto con algo del agua de cocción a la sartén y se termina con sal y pimienta, mas un buen chorro de oliva en crudo que no solo es riquísimo, sino que además nos hace bien. Si no estamos tan desabastecidos, le podemos agregar, mientras se está dorando el ajo, un poco de peperonccino o ají molido y un filet de anchoa picadito para que sea todavía mas contundente el asunto.
De mas está decir, que el mal aliento es lo que menos importa en estos casos. Porque el placer de comer una comida con ajo, aromática, envolvente y confortable, no se puede ver negado por una idea tan superficial. Si sabemos elegir a quien nos acompaña, esa persona entenderá que fuimos felices al comer, y celebrará nuestra alegría sin importar los aromas secundarios que surjan luego de tan feliz emprendimiento. Claro que lo ideal es que los dos coman lo mismo, pero no por consejo de las revistas, sino para que los dos disfruten del sabor de este bulbo que, además dicen es afrodisíaco. Y sino, cambiemos de compañero, pero jamás de los jamases, de gustos en la mesa, que al fin y al cabo, estos últimos nos otorgan un placer asegurado.

Y usted lector: ¿lo ama o lo odia?

María Angeles Oszurkiewicz
Es pastelera, ex estudiante de diseño de indumentaria y gorda de alma.
En su blog comidaspreferidas.tumblr.com pueden encontrar lo que come casi todos los dias.
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20 comentarios

Jovavi • 27 Jul 2012

Las comidas con ajo son estupendas, una salsa, un salteado. mm cada tanto el cuerpo lo requiere, ademas de las propiedades que tiene.

Tati • 08 Jul 2012

yo.....lo amo!!!!......coincido en que no puede faltan ni en la heladera ni en cada comida..... me diste ganas de cocinar.........besote niña!! segui compartiendonos tus pensamiento que inspiran!!!!

bububuratti • 05 Jul 2012

Si tuviera que elegir un sabor que me transporta seria el de los ajos glaseados. pones en una sarten aceite de oliva y comenzas a dorar los dientes de ajo con su piel en una sarten de fondo grueso, y luego bajas el fuego y con cuchara de madera los vas moviendo hasta que esten sumamente dorados. Luego esterilizas un frasco de vidrio con su tapa, los colocas y completas con aceite de oliva, si no te gusta la oliva puede ser girasol o mezcla. Guardalos en la heladera y se muy cuidadoso cuando los sacas del frasco para no contaminarlo. Usalos en todos los platos que quieras y tambien hace como mi hijo y yo, comelos como si fueran bombones. Mi abuela me los ponia pelados arriba de los perfectos huevos fritos que ella me hacia despues de haberlos ido a buscar yo al nido de sus gallinas. Como no elegirlos, ah, a mi novio no le molesta que coma ajo y me regala frasquitos con ajo picadisimo en aceite para agilizar la cena los dias de semana. No me digan que no di con el hombre ideal.

angelesoz • 02 Jul 2012

Esteban, gracias, te paso 2, una ensalada primero y otra salsa rapida y buenisima! para la ensalada pone a marinar una pechuga de pollo cortada en tiras de 3cm ( masomenos) con un diente de ajo picado, rayadura de medio limon , aji molido y aceite de oliva -guardala tapada en heladera, media hora o mas si tenes ganas-. hace una vinagreta con 1 diente de ajo chico - o medio diente normal- rayado, un pedacito del mismo tamaño o un poco mas grande de genjibre -también rayado-, 2 cucharadas de salsa de soja - ( mi favorita despues de miles de visitas al barrio chino es una marca VE WONG de etiqueta mas q nada amarilla, es genial), jugo de medio limón y un buen chorro de aceite de oliva ( tambien puede ser neutro ). cuando grillas el pollo, lo servis con hojas verdes y lo que quieras, palta siempre queda bien, zanahoria rallada, y esta vinagreta que vas a ver que es genial. la salsa: doras un diente de ajo picado en manteca, le agregas 2 tomates en concasé ( sin piel y sin semillas, en cubitos) , lo sarteneas un poquito y le agregas crema de leche sal y pimienta. Cuando lo retitas del fuego le agregas nueces picadas( no las agregues antes porque si se cocinan la salsa se vuelve violeta!) y queso rayado. deliciosa. Gracias a todos por los comentarios!!!

Ruper • 02 Jul 2012

Me encanta que se reinvindique la presencia del ajo en la buena mesa. El problema principal es cuando se come crudo, que es lo más rico, por ejemplo una ensalada de arroz: arroz cocido a punto con buena cantidad de picadillo muy finito de ajo y perejil, atun, huevos duros picados, aceitunas en rodajitas, y concassé de tomates, con sal, pimienta, aceite de oliva y un toque de mayonesa, un manjar... y sin ajo... no es lo mismo. En estos momentos no tengo pareja, pero, por ejemplo, tengo un amigo que, cuando comiste ajo, te puede llegar a torturar toda una velada de cine y restaurant pidiendote que le hables lejos, o dándote caramelos mento-lypthus... Mi secreto es comer algo con ajo crudo, un viernes que tenga decidido no salir, a la noche, así el sábado a la noche, que es cuando salgo, ya se me habrá ido el olorcito. Otro secreto para la salud sin consecuencias sociales: tomar un diente de ajo chico, (o partirlo al medio) y una rebanada de pan lactal, rodear el diente de ajo con la miga del pan y aplastar todo bien de modo que quede como una cápsula y luego TRAGARLA, con agua como si fuera un medicamento. El ajo ingresa a nuestro organismo y al no haberlo masticado, no deja sus efectos indeseables. Ya sé: lo idel sería masticarlo, pero, de todos modos el aparato digestivo hará lo suyo y nos aseguramos todos los beneficios para nuestra salud.

juanin • 02 Jul 2012

ESO! que linda nota :) me encató y me soprendió escrita por una mujer, revistas tontas que estereotipan. Comer ajo es un placer y hace bien, coincido con cada palabra de la nota. BOBAS y BOBOS aquellos que eviten el ajo por el mal aliento. En la cama luego de un poco de actividad fisica de amor también podemos notar el ajo salir por la transpiración, en mi caso fue siempre una curiosidad divertida que compartimos y recordamos que bien comimos y cuanto nos aceptamos :)

cmg_80 • 29 Jun 2012

Coincido! el ajo es un comodín que siempre aromatiza y saboriza las comidas. A mi me encanta, y para aquellos que son reticentes al ajo, pueden hacerlo al horno envuelto en papel aluminio y queda una crema dulce de ajos riquisima!!

Esteban • 29 Jun 2012

Que buena nota! no podes pasar mas recetas con ajo? hoy voy a hacer esos fideos!

robervig • 29 Jun 2012

En Los Angeles, USA, hay un restaurante llamado "The stinking rose" (la rosa que apesta) en el cual todo lo que sirven tiene ajo. Es fabuloso. Soy amante del ajo, mi mujer también, y lo disfrutamos ambos sin mayores problemas.

Franco • 29 Jun 2012

Pregunto...hay algún abogado en este foro?...mi mujer dice que comer ajo y acostarme con ella es causal de divorcio.. ( que aveces le asaltan instintos asesinos cuando me quedo dormido y le respiro en la cara con ese romántico aroma a ajo regado con algun malbec ) en fin!.. yo la quiero, pero la provenzal muuucha provenzal me puede, como la mosca al azucar!!

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