AUSPICIA ESTA SECCIÓN ALAMOS

Por Couto.

 

Hice mi escuela secundaria en un colegio de curas, de muy estricta disciplina en la zona del Bajo Belgrano, donde vivían mis padres y transcurrió mi infancia, el colegio en cuestión es aún hoy el Instituto San Román.

Odiaba ir a ese colegio y aborrecía las santas misas, pero hoy que las mieles del tiempo platean mi sien, debo reconocer que parte de mi cultura de base sólida, se la debo a ese instituto y al staff de maestros, todos profesionales de primera línea, que el Internado se jactaba de tener.

san roman escudos El profesor que sin saberlo me marcaría a futuro y quien probablemente algo tenga que ver con que hoy escriba sobre placeres a la mesa, fue Juan Eugenio de Chikoff, un exiliado Ruso, que era instructor de baile de la alta aristocracia, a quien su conocimiento de ciertas reglas de protocolo y sociabilidad, le dieron notoriedad como profesor de Urbanidad , buenos modales y costumbres, que es así como se llamaba la materia que dos veces por semana Eugenio de Chikoff, más conocido como El Conde, nos dictaba.

Lo recuerdo vestido de tirolés con pantalones cortos de gamuza verde, su calva marcial y su infaltable monóculo , estricto como pocos, al punto de hacernos poner la mano en “montoncito”, voltearla hacia arriba y pegarnos en las puntas de los dedos un reglazo! …Hoy pienso que probablemente nos lo merecíamos.

 

EL PROTOCOLO EN LA MESA.

protocolo

Esto es apenas un extracto de los apuntes que aún por suerte conservo de las clases dictadas por el Conde, de quien por cuestiones de época e inexistencia de celulares, lamento no poseer ninguna foto…

 

Cuando se nos invita a un ágape, no debemos ser los primeros en sentarnos, debemos esperar que en orden de importancia lo hagan nuestros superiores.

 

Debamos sentarnos correctamente, derechos, las mujeres no deben apoyar sus senos sobre la mesa.

Es descortesía mostrarse despatarrado o apoyar los codos sobre la mesa, a lo sumo apoyar los antebrazos con las manos preferentemente cruzadas.

 

No debe uno reclinarse sobre los que están al costado ni codearlos.

 

Jamás debe de dejarse caer algo de la comida fuera del plato, si tomamos algo líquido de él, sea una sopa o un potaje, uno puede inclinarse sin doblarse y enderezarse inmediatamente.

 

El pan del platillo a la izquierda es el que nos corresponde y siempre debe partirse con cuchillo, no con la mano. Separar la miga, ni se le ocurra.

 

Nada debe tomarse con las manos, los líquidos con cuchara, no sorber jamás del plato y con los dedos aprehender sólo algo seco y explícitamente permitido, como una masa seca.

Si se pueden utilizar los dedos para retirar una espina, un pedacito de hueso o el carozo de una aceituna. Debiendo dejarse al costado del plato, tipo a los 5 horario.

 

Nunca debe soplarse el plato, ni limpiar la salsa con el pan, si puede olerse de pasada el plato recién servido o soplarse tan solo una vez, el brodo en la cuchara.

Se debe masticar en silencio y con la boca cerrada.

 

No debe mostrarse extrema voracidad, ni tampoco comer con demasiada lentitud, hay que seguir el ritmo de la mesa.

 

Jamás debe darse un bocado de nuestro plato al otro. Entre entendidos en vino, hoy puede permitirse dar a oler la copa de uno a otro, tratándose de un comentario referente a una degustación.

 

No se deberá tomar con nuestro tenedor o cuchara, nada de la fuente, solo se debe servir en el plato con cubiertos limpios destinados a ese uso. Quien debe hacerlo es el anfitrión o el camarero.

 

El dueño de casa es el único que puede instar a los comensales a comer más o probar tal o cual cosa, no debe ser un comensal quien incite a otro y menos en voz alta.

 

El almuerzo o cena se dará por concluido, cuando el anfitrión se disponga a abandonar la mesa.

 

Cigarrillos, cigarros o café, en otro salón.

 

¡Salud!

Logo-Alamos2-300x104-300x104

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus

Sin comentarios todavía.

Dejar un comentario

Todos los campos son requeridos. Tu dirección de mail no será publicada.