Inquietante. Un día el  ingeniero agrónomo Norberto Vinelli me dijo: “los hongos no pertenecen al reino vegetal…son de un reino aparte que el animal o el mineral, dependiendo de la clasificación de reinos que se tome…”. Y agregó: “pertenecen al reino fungus (hongo en latín)  y no pocos consideran que nos los han legado los extraterrestres…”. Y aquí entran los mohos, las levaduras y los hongos o setas propiamente dichos. Sí, entra todo: la levadura del pan y la que se utiliza en la fermentación de los vinos. Entran las trufas y todas las delicias que uno pueda imaginar.

¿Cómo es esto? Todo comienza por las membranas que nos recubren a los seres vivos. En el reino animal hay una sola membrana y es proteica. En el reino vegetal hay dos membranas: una proteica y la otra celulósica. Y resulta que los hongos están recubiertos por una membrana que no los emparentan con ninguno de los otros dos “reinos”, porque se trata de la quitina. Y lo inquietante de la quitina es que es la membrana que… ¡recubre a los insectos!

La razón de considerarlos extraterrestres viene de las innumerables comprobaciones realizadas luego de la aparición de  inquietantes círculos de pasto quemado en el medio del campo, sin explicación aparente sobre su origen. En el borde  de los círculos, justo donde comienza el pasto verde, se forman hongos alineados que ayudan aún más a demarcarlos.

Lo malo es que en épocas oscuras –vaya que si las hubo y las hay- esos círculos misteriosos de hongos, para algunos congéneres de entonces, demostraban palmariamente que allí se había desarrollado un aquelarre o reunión de brujas. De donde, parece que algunos comedidos se ponían a buscar en las cercanías para acusar a la primera mujer que encontraran como la responsable de esa presencia fúngica y de paso acusarla de brujería. Pienso que más de un marido se habrá dedicado a sembrar hongos en círculo cerca de su casa, en la esperanza de que alguien viniera y se llevara a su mujer…Conducta a todas luces reprochable, si es que existió.

¿De qué se alimentan? Este es otro tema sorprendente con los hongos: no hacen fotosíntesis, con lo que se alejan todavía más de los vegetales, al no poder aprovechar la clorofila para alimentarse. Tampoco tienen órganos diferenciados y se componen de unas células ramificadas que se llaman hifas que no están presentes en ningún vegetal. ¿Entonces? Se alimentan de otros organismos vivos, comportándose de forma parasitaria. Esto hace que los científicos los cataloguen como heterótrofos a diferencia de los vegetales cuyas células  son autótrofas.

 Se han logrado clasificar 80.000 especies diferentes, pero teniendo en cuenta que los lugares donde se desarrollan suelen ser húmedos y oscuros, un poco calculando como el almacenero, algunos se animan a creer que debe haber más de un millón de hongos distintos, que gracias al avance de los estudios de ADN no tardarán en ser descubiertos.

 Conclusión.  Digan lo que digan, una gírgola, una trufa, un champiñón, o el hongo que prefiera no se le niega a nadie, teniendo siempre el cuidado de asegurarse que no sea tóxico…

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1 Comentario

  • nora groisman

    Muchas gracias por los datos. Me han informado que muchas veces los hongos en Argentina son cultivados en espigas de trigo. Si es así, existe el peligro de contaminación con tacc, por lo que los productores deberían informar cuales tienen o no tacc.

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