AUSPICIA ESTA SECCIÓN ALAMOS 

 

Por Fabián Couto.

 

En el pituco barrio de la Recoleta, sobre la calle Posadas, al lado de “El Sanjuanino” y a metros de Callao, se ubica FERVOR, un clásico de la zona cuya especialidad son las brasas de mar y campo. Estas delicias son disfrutadas por un público habitué mayormente compuesto por señoras bien emperifolladas y caballeros de aire terrateniente-campero, vecinos del Barrio (Norte).

 

Perteneciente a un grupo empresarial gastronomico poseedor de otros restaurantes (como Sottovoce, El Burladero y Sexto) Fervor es un ejemplo de buen servicio, en donde se destaca la esmerada atención de su personal, el esmerado acabado de sus platos, y la calidad de las carnes y pescados que son utilizados para la elaboración de los mismos. Además, José Mesa (el parrillero) y Mauricio Fernández (el jefe de cocina) junto a su brigada y mozos ponen esmero en sus tareas y se nota. Por otro lado, las raciones suelen ser generosas, y hay porciones y medias porciones (todo delicioso, sabroso).

 

Recientemente habilitaron la terraza, y es un verdadero placer disfrutar la comida en un ambiente encantador, vidriado de suelo a techo, luminoso y con mucho verde cual jardín de invierno.

10

Steak & Kidney Pie, la joya del menú

Recientemente, con motivo de conocer la nueva terraza, volví a Fervor luego de mucho tiempo. Pude comprobar que la calidad sigue intacta; probé una molleja (prueba fehaciente de la “mano” avezada con las brasas del maestro parrillero), y luego una entrada de buñuelitos de acelga rebozados con un toque crispy de parmesano que eran una verdadera delicia (media ración son cuatro buñuelos).

Al sentarme a la mesa, me pareció un lindo detalle ver la tapa del menú ilustrada por el querido Miguel Brascó. Pero, como tantas veces lo hicimos, esta vez su modo de brindar conmigo desde el más allá llegaría cuando, recorriendo el menú, me encontré con uno de sus platos favoritos que, a modo de homenaje figuraba en un recuadro aparte. Este plato es el muy british Steak & Kidney Pie.

 

7 2

Un poco de historia

Mientras aguardaba ansioso la llegada de mi plato a la mesa, mi cabeza inevitablemente comenzó a recordar maravillosos momentos, siempre acompañados de buen vino. Tuve la gran suerte de compartirlos junto al gran Miguel Brascó, y fue así como me vino a la memoria su comentario acerca del Steak & Kidney Pie y donde lo había comido (en el ya desaparecido London Grill de Buenos Aires).

Siendo Miguel un bon-vivant hecho y derecho apegado al campo y sus costumbres es muy probable que también lo haya degustado en alguna de las tantas estancias pertenecientes a capitales ingleses que abundan en nuestra Patagonia. Allí, una cocinera entrada en carnosidades se lo pudo haber preparado a modo de ofrenda, al gran maestro picaflor.

 

Keith lo pidió

La última vez que el guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards, estuvo en la Argentina pidió a sus asistentes que le consiguieran un Steak & Kidney Pie. Así, un prestigioso cocinero local terminó improvisando la receta para satisfacer los caprichos del músico que, de haberlo sabido, podría haber cruzado caminando desde su suite hasta Fervor (a menos de una cuadra de distancia del hotel donde se encontraba alojado). La leyenda cuenta que también fue este afamado pastel de carne británico la ultima comida de otro Rolling Stone, Brian Jones.

 

Qué es el Steak & Kidney Pie y por qué es tan famoso entre los ingleses

A los platillos ingleses servidos en pubs se los suele llamar Pub Grub, y junto con el Fish & Chips, es un plato de los mas consumidos por todos aquellos que quieren comer algo con que acompañar sus pintas de cerveza.

 

Esta especialidad, a groso modo, es una especie de pastel de puré de papas y se cubre con masa. Comúnmente está hecho en olla de barro y lleva riñones y carne de novillo, aunque también en la campiña Inglesa, como en nuestro Sur, suele hacerse con carne y riñoncitos de cordero u oveja. Además, el relleno del pastel suele tener también papa, huevo cocido entero o en mitades, cebollas, ajo, pimienta y perejil. Por otro lado, a la salsa de carne resultante, algunos le agregan un chorrito de coñac y espesan el caldo de carne con fécula de maíz.

 

Por último, el vino…

Lo singular de este plato en Fervor es que se acompaña con una copa del vino que a Brascó le hubiese gustado, un Saint Felicien Malbec.

Les paso un dato curioso: el Saint Felicien Cabernet Sauvignon en el año 63, por designio de su dueño (el afamado bodeguero Nicolás Catena), fue el primer vino en la historia de nuestra vitivinicultura en llevar en su etiqueta la denominación de Varietal. La pintura de la etiqueta original y la que llevan aún hoy día estos vinos, pertenece al maestro Carlos Alonso, apreciado artista plástico que supo reflejar la vendimia y sus personajes originalmente en un friso.

 

El Saint Felicien Malbec 2015, resulta delicado pero de buena estructura a su vez: es un vino fresco, vivaz y como Brascó decía “muy drinkeable”.

 

5 6

¡Salud!

 

Logo-Alamos2-300x104

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus

Sin comentarios todavía.

Dejar un comentario

Todos los campos son requeridos. Tu dirección de mail no será publicada.