Restaurantes » Couto Dixit

por fcouto
Con i de Caribe

A puertas cerradas en una hermosa casona de Villa Crespo, el restaurante i Latina es un verdadero viaje sensorial a tierras colombianas. Couto anduvo por allí y degustó su fascinante menú de 5 pasos: un éxtasis gustativo.

He tenido la suerte de haber podido estar varias veces en mi vida en Colombia, aunque en ninguno de mis viajes, por haberse tratado de motivos laborales, tuve oportunidad de poder apreciar y hacer usufructo de las playas del Caribe colombiano y su mar de aguas cálidas. Sí he sabido apreciar otras bondades colombianas como su exquisita gastronomía de gran identidad y sus variados platos típicos fruto de ingredientes provenientes de su mar y su generosa tierra fértil.

Fue en Colombia que una vez escuché decir que la gastronomía de allí es el resultante de tres etnias que habitaron en los inicios del territorio colombiano: los originarios indígenas, los conquistadores españoles y la población africana conformada por esclavos. Esta sumatoria de razas dio origen a una cocina de gran identidad poblacional, poderosamente rica y variada en sabores.

Puede ser que i Latina no sea el primer restaurante colombiano en abrir sus puertas por estos lares pero sí me animo a aseverar que muy probablemente sea el mejor de Buenos Aires con esta identidad cultural de cocina de autor.

i Latina es particular: si bien se presenta como un restaurante a puertas cerradas y es verdad que solo puede accederse a él y su menú con reserva previa, permite ser visto desde la calle, ya que está montado en el interior de una bellísima casa del barrio de Villa Crespo.

La deslumbrante casona reciclada permite apreciar al entrar una colorida cocina circular comandada por el chef, Santiago Macías.

En la intimidad de un reluciente salón aguardan apenas 25 lugares para los comensales destinados a poder disfrutar de las delicias de un menú fijo de cinco pasos diseñado para  transitar la ruta del gusto y la imaginación con preparaciones de la región.

El anfitrión Camilo Macías, propietario y hermano del chef, es quien supervisa personalmente las mesas y se encarga de guiar a los concurrentes con sus descripciones de los platos por las delicias de la gastronomía “paisa”.

Las creaciones son el fruto de una tierra exuberante, descollante de sabores con productos como la palta, la piña, el mango y el plátano, junto a carnes como la de cerdo, el cabrito y los más variados peces de mar y río.

Les cuento algunos de los platos que componen el menú de 5 pasos del restaurante:

Paso 1: empanadita de pipian con ají de yayi. Esta colorida empanadita encierra un relleno típico producto de ingredientes como carne picada, papa y maní ahumado. A la vera del plato viene un frasquito para adosarle con cucharita picor a la empanadita (en verso y todo).

Paso 2: langostinos, hinojos asados y piña dorada. Este plato seduce por la carnosidad de los langostinos crocantes, las diferentes texturas y el sensual aporte dulce del preparado de ananá a lo salado.

Paso 3: arepita de maíz con chancho y mango. Un maravilloso plato del menú de i Latina. La arepa es una especie de tortillita emblemática tanto de Colombia como de Venezuela hecha con maíz. La larga cocción del cerdo y el dulzor lúdico del mango hacen de este un plato perfectísimo.

Intervalo: Una granita fresca y sucrosa de papaya para despejar el paladar y permitir apreciar el fabuloso bocado proveniente de los reductos oceánicos que está por venir…

Paso 4: encocado de pescado. Consiste en un buen trozo de la pesca blanca del día, ya sea mero o corvina, aderezada con una especie de salsa de leche de coco hecha con un fumet de pescado. Sale con un tremebundo patacón de plátano y arroz.

Paso 5: torta de queso de cabra y guayaba. Si bien ese día lo probé terminado con queso brie, me pareció un postre sabroso con un dulzor equilibrado y que acompañó perfectamente un poderoso café de Colombia con cardamomo.

Los vinos: Como éramos cuatro, decidimos llevar dos vinos para el descorche, ambos nuevas cosechas de grandes bodegas.

Para empezar un hermoso rosado: Andeluna 1300 Malbec Rosé 2012 de llamativo color cereza con reflejos violáceos, un vino que resulta muy agradable de beber, fresco y florido, tan festivo como el París de antaño. Al beberlo, deja percibir una nota dulce en boca muy leve, muy fina, que cautiva y marida con ciertas comidas agridulces como algunas de esa noche. ($ 49).  

Iscay Malbec-Cabernet Franc 2008. En voz quechua “iscay” significa dos y el vino es fruto de dos cepajes, dos viñedos, dos personas. Iscay es un vino de culto, el high-class de una bodega como Trapiche. Un corte maravilloso, redondo, por demás elegante y que acompañó perfectamente los platos principales ($260).

La buena cocina colombiana y de ciertas regiones de Latinoamérica cautiva por su diversidad de sabores. La experiencia de comer en i Latina resulta un crisol de diversas manifestaciones culturales y de los más variados productos fruto de la fertilidad inconmensurable de las tierras de Latinoamérica. La cocina del chef Santiago Macías consigue seducir y es capaz de dejar tan buen recuerdo que incita a volver, a iniciar nuevamente el viaje.

Menú degustación de 5 pasos: $200 (incluye cocktail de bienvenida, agua y café Nespresso). Menú degustación de 5 pasos con maridaje: $240 ((incluye cocktail de bienvenida, agua, café Nespresso y tres copas de vino).

 

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus

0 comentarios

Dejar comentario







NOTICIAS