A sus 24 años, Christopher Sayegh dio con el ingrediente mágico para condimentar sus recetas. Desde hace dos años, este chef californiano sirve menús elaborados con cannabis.

 

Su sueño culinario data de la universidad, donde comenzó a estudiar biología molecular. Finalmente, la dejó para seguir con su verdadero proyecto; y, en 2014, creó The Herbal Chef : su empresa de cocina canábica en Los Ángeles, que no para de crecer. Este atípico cocinero, que pasó por restaurantes con estrellas Michelin en Nueva York y California, se propuso mezclar la alta cocina con la marihuana, y afirma: “Trato de ofrecer a la gente una experiencia intelectual, pero también soy muy cuidadoso en cómo los llevo por este viaje”.

 

En Estados Unidos, la marihuana medicinal está permitida en al menos 23 estados,  aunque la producción de cannabis sigue siendo ilegal a nivel federal. Además, de acuerdo con un informe del ArcView Group, una firma de inversión y de investigación especializada en el cannabis, la venta legal de marihuana en Estados Unidos generó ingresos por 1.200 millones de dólares en 2015, un incremento del 232% en un año. En 2020, se prevé que las ventas superen los 22.000 millones de dólares, de los cuales 6.400 millones se facturarían sólo en California.

 

Por ahora, Sayegh solo puede servir sus platos a quienes porten la tarjeta que autoriza el uso de marihuana médica. Pero espera superar este escollo en noviembre, si California vota a favor de la marihuana recreativa. Mientras tanto, sus costosos menús, que oscilan entre 300 y 500 dólares por persona, son elaborados exclusivamente para hacer que el cliente viva una experiencia de 100% “inmersión”. “Yo cambio literalmente la química del cerebro a medida que la gente degusta mi comida”, dice entusiasmado mientras manipula jeringas que contienen la sustancia activa del cannabis, que luego incorpora a sus comidas. “Al final del tercer plato se siente un poco, en el cuarto un poco más y el final del quinto es la culminación del viaje. Es como una sinfonía. Tengo que asegurarme de que los platos se ajusten a la subida, y viceversa para el descenso”.

 

Sayegh propone una cocina sofisticada a base de carne de wagyu japonés, sorbete de pomelo u ostras “medicinales”. Influenciado por sus orígenes jordanos, incorporó también el cannabis en hojas de parra, en bolas de garbanzo (falafel) y otras versiones de platos de Medio Oriente. Su familia, al principio consternada por su nuevo emprendimiento, hoy disfruta al probar sus últimas creaciones. Sin embargo, aun cuando la incorporación de cannabis en los alimentos está en pleno auge en el país, Sayegh prefiere ser prudente. Los consumidores de este nuevo género de alimentos no deben tomar a la ligera la experiencia.

 

 

El jefe de The Herbal Chef sabe perfectamente el impacto que pueden tener sus platos y se esmera preparando cuidadosamente cada uno de ellos. “El cannabis no es como los otros ingredientes. Hay que ser extremadamente cuidadoso no sólo porque el calor juega un papel muy importante en la cocción sino también porque, literalmente, lleva a la gente a un viaje y tenés la responsabilidad de que sea bueno. No se trata de tirar manteca en una sartén para dejar a todo el mundo súper colocado”, advierte.

 

Fuente: Clarín

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