16 de marzo de 2015

 

Hasta hace 20 años la “Bonarda” era una variedad de uva utilizada casi exclusivamente para producir vinos de mesa en grandes volúmenes. Su gran adaptación al clima desértico de Mendoza y San Juan, su excelente rendimiento y ese carácter amigable que la convierte en el compañero ideal de cualquier otra cepa, la transformaron en la segunda variedad más plantada de la Argentina.

 

Pero la industria vitivinícola Argentina cambió y en la búsqueda de ampliar el mercado de exportación fue quedando un poco de lado, a la sombra de otras cepas más demandadas, olvidada en “la torre”, hasta que en el año 2000 el equipo de Nieto Senetiner se embarcó en un proyecto para revalorizar la Bonarda. Con su Limited Edition 2000 rompió con la asociación de Bonarda solamente como vino de mesa y no solo cosechó premios en todo el mundo, sino que cambió el destino de esta cepa en nuestro país. Tras el éxito, no hubo que esperar mucho para que otras bodegas volvieran a poner el foco en la cepa, y poco a poco fueron apareciendo nuevas etiquetas en el mercado. Era el típico cuento de hadas, lentamente comenzó a ganar espacio en las góndolas, lo que llevó a que se implantara en otras zonas, con otros suelos y otro clima, y más de uno se aventuró a bautizarla como “la sucesora del Malbec”.

 

Pero en 2008 llegó la temida medianoche, estudios genéticos demostraron que nuestra Bonarda, ¡NO ERA BONARDA! En realidad se trataba de la cepa Corbeau Noir, cuyo origen se remonta a la Savoya, en el sudeste de Francia, en el límite con el Piamonte, Italia. Aparentemente, por los muchos nombres que recibe en esa zona: Dolce Nero, Dolcetto, Charbono y Bonarda Piamontesa. Algún inmigrante italiano la confundió y trajo Corbeau en lugar de Bonarda. De pronto nuestra Cenicienta Bonarda se había convertido en una ogra.

 

Un equipo de enólogos, agrónomos y bodegueros vieron en este descubrimiento una gran oportunidad. Tras largas gestiones y estudios lograron que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) apruebe que Bonarda Argentina es sinónimo de Corbeau y ahora, como con el Malbec, estamos ante una cepa prácticamente única en el mundo, adaptada maravillosamente a las distintas zonas de nuestro país y con una diversidad de estilos que las diferencia del resto.

 

Hoy voy a recomendar 10 etiquetas de Bonarda Argentina de alta gama, de estilos muy diferentes, que a mi juicio representan la búsqueda que están haciendo nuestros enólogos con esta cepa que pasó de ser una princesa más, a una ogra única en el mundo.

 

vinos bonarda

 

Zuccardi Serie A Bonarda 2012 ($115)

 

Zuccardi fue uno de los primeros en elaborar Bonarda de Alta Gama con las uvas de sus viñedos de Santa Rosa en el este mendocino. Este Serie A es un ejemplo de la Bonarda amigable, entradora, con clásicos aromas a frutas negras, tanto fresca como madura; jugoso y amable en la boca, con una acidez refrescante, taninos redondos y un largo medio. Es un vino para comprar de a 2 botellas, ya que corre muy fácil y se acaba muy rápido la primera.

 

Las Perdices Reserva Bonarda 2011 ($140)

 

De Agrelo, Luján de Cuyo, son las uvas con que Juan Carlos Muñoz elabora este Bonarda de estilo concentrado. Inunda la nariz con mucha fruta roja bien madura, acompañada por especias, vainilla y algo de café, fruto de sus 12 meses de crianza en barricas de roble francés y americano. En boca es corpulento, de taninos presentes pero amables, aterciopelado y con un final muy largo en el que combina fruta y chocolate.

 

Caliche Bonarda 2011 ($140)

 

La figurita difícil de esta selección. Cristian Morelli es el encargado de la Bodega Zorzal y en sus ratos libres elabora este Bonarda con uvas de suelos con mucho Caliche de la zona de Tupungato. Ya en la nariz sorprende con abundante fruta roja y negra combinada con algo de especias y una particular nota de chocolate blanco. Ataca la boca ligeramente dulce, envolvente, de buena acidez y largo. Resulta complejo y simple a la vez. Vale la pena buscarlo.

 

Colomé Lote Especial Finca la Brava Bonarda 2013 ($140)

 

En su expansión, la Bonarda llegó también al Valle Calchaquí, Salta. A partir de uvas plantadas en Finca La Brava, Colomé elabora esta Bonarda con una nariz donde las cerezas se confunden con especias y hierbas aromáticas. En la boca es voluminoso, de taninos finos y con un larguísimo final especiado donde se ve reflejado el inconfundible aporte del Terruño Salteño.

 

Algodón Bonarda 2011 ($165)

 

Podemos encontrar muchas plantaciones de Bonarda en la zona de San Rafael. De allí son las uvas de este Algodón 2011, con nariz bien frutada, algunas notas florales y minerales. Resulta un vino muy fresco y delicado, con un ligero aporte de su paso por barricas. De buena estructura, gran elegancia y muy fácil de beber.

 

Alfredo Roca Dedicación Personal Bonarda 2012 ($160)

 

Elaborado por Alfredo Roca con 100% de uvas Bonarda, también de la zona de San Rafael, se nos presenta de un hermoso color rojo violáceo, con algunos destellos negros. Ya en la nariz resulta intenso y seductor, predominando las frutas rojas y negras (cerezas) complementadas con algo de pimienta y vainilla. En la boca es sedoso, redondo, complejo, amplio. Un terciopelo. De muy buen largo, donde vuelven a unirse esa fruta negra y pimienta que nos prometió en la nariz.

 

Gran Dante Bonarda 2011 ($330)

 

Dante Robino es otra de las bodegas que vienen trabajando con el Bonarda hace ya varios años. Este Gran Dante es goloso ya desde su nariz, donde combina fruta bien madura, vainilla y notas balsámicas, como el eucalipto. Explota en la boca: arrollador, potente, cargado de fruta y un final muy largo y avainillado, fruto de su paso por barricas de roble americano. Un Bonarda bien extrovertido como para no pasar desapercibido.

 

El Enemigo Bonarda 2011 ($340)

 

Con una interesante propuesta, Alejandro Vigil combina en su El Enemigo un 90% de Bonarda, de Rivadavia, en el este mendocino; con un 10% de Cabernet Franc, de El Cepillo, Valle de Uco. El resultado es una Bonarda mucho más compleja, con una nariz no muy expresiva que combina fruta negra con especias y algo de chocolate. Es en la boca donde más se luce. A la amabilidad de la Bonarda, el Cabernet Franc le suma estructura y un final ligeramente mentolado que realza todos los sabores. Un vino para disfrutar con tiempo e ir dejándolo sorprendernos a medida que despliega sus múltiples capas.

 

Cadus Bonarda Finca las Tortugas 2011 ($400)

 

Digno heredero del mítico Bonarda Limited Edition 2000, que marcó el camino del cambio de la cepa en el país, estamos ante la etiqueta que resultó elegida como la mejor Bonarda de Argentina en los Argentina Wine Awards 2015 (AWA2015). Bien merecida tiene esta distinción: este vino es TODO lo que uno busca en una Bonarda de Altísima Gama. Oscuro, de nariz compleja donde se combinan ciruelas pasas, mermelada, ahumados, chocolate, frutas secas y flores. En la boca resulta soberbio. Bien robusto y envolvente, de andar elegante y un muy largo final donde repite todo lo que nos prometió desde una primer olfación. GUAU!

 

Colonia las Liebres Bonarda Nature ($220)

 

La Bonarda Argentina es tan versátil que permite también elaborar espumantes. El primero fue el Alma 4 Bonarda y, el año pasado, Alto las Hormigas lanzó al mercado este singular Brut Nature 100% Bonarda, elaborado por método tradicional, con uvas del Valle de Uco y cero dosaje de azúcar. El resultado es un espumante de un color entre salmón y piel de cebolla, con aromas muy delicados y complejos. Sin embargo, es en la boca donde más se luce: bien seco, muy cremoso y esponjoso. Un gran hallazgo.

 

¿Será que finalmente la Bonarda Argentina tomó la forma de su verdadero amor?

 

francisco-rivero-segura

Francisco Rivero Segura. No soy enólogo, ni sommelier, sólo cuento con una larga trayectoria en el noble arte de descorchar. Amo cocinar pero soy incapaz de seguir una receta al pie de la letra. Hace 4 años decidí salir de las sombras y abandonar el perfil de consumidor anónimo para escribir en www.logiapetitverdot.com.ar donde recomiendo los vinos que me gustan. Twitter: @fsaurio.

 

 

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12 Comentarios

  • EstelaMoon

    Muy linda la analogía con las princesas de disney. Es un placer que nos hablen de vinos a los que no sabemos tanto

  • Gabriela

    Falta el Durigutti, excelente bonarda y mejor relacion precio calidad.

  • Guillermo

    Falta el Fond de Cave Reserva, un Bonarda. No se encuentra en todos lados, pero es fantástico y gran relación calidad precio.

  • marianodipa

    Ojo con el TIERRAMAYOR Bonarda, muy buena relación precio/calidad.

  • RSZ22

    El bonarda de Dante Robino 2008, si mal no recuerdo, era exquisito. No sé ahora, pero supongo que sigue valiendo la pena considerarlo.

  • Jose Miranda

    Muy buena nota y excelentes recomendaciones de Bonarda.
    Me gusto mucho además la recopilación de datos e historia de la variedad.

    Salud !!!

  • fsaurio

    Gracias a todos por comentar.
    Me alegra que haya gustado la historia y la analogía de la princesa Fiona.
    Debería haber incluido al menos un Bonarda de Durigutti, un olvido imperdonable.
    Cada vez hay mas Bonarda disponible y es una cepa para aprovechar porque por lo general es mas económica que el Malbec.

  • JuanManuelAr

    ¡Linda Nota!
    Una Consulta: ¿Ese Caliche, donde lo puedo comprar?

  • Lorena

    Bonarda: mi elección favorita.Muy buena la nota.

  • Ariel

    Tambien sumale unos puntos a Mairena Bonarda y Bonarda Reserva de Familia Blanco Wines !

  • fsaurio

    Gracias a todos. Buena opción el Mairena Bonarda, aunque algo dificil de conseguir.
    JuanManuelAr: El Caliche lo podés conseguir en Ozono Drinks o en Mr Wines Vinoteca Virtual, vale la pena la búsqueda.

  • Edgardo

    Muy buena la historia. Linda anécdota para lucirse en una reunión de amigos. Casi como la historia del Carmenere chileno, pero al revés.

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