21 de marzo de 2016

 

Battuta Veloce es el lugar que necesitaba Villa Crespo. El barrio ha crecido mucho en los últimos años en varios rubros, y la gastronomía no podía ser la excepción. De entre todas las nuevas adiciones a la zona, Battuta Veloce es una de las más bienvenidas. En plena epicentro de outlets, este restó-bar ubicado en una casona antigua apuesta a una propuesta híbrida que le permite abarcar desde las tardes de shopping hasta las noches de tapas y cerveza artesanal.

 

El espacio es amplio y junta la elegancia con los detalles rústicos y guiños musicales para lograr un ambiente descontracturado y acogedor. Son dos pisos, con un salón  en planta baja que cuenta con una barra de mármol y un vitraux original que le dan calidez. A la entrada, un enorme John Lennon da la bienvenida a quienes entran. Subiendo la escalera hay más: un jardín de invierno con techo corredizo, y otra sala, esta vez ambientada con sillones, luces tenues y pequeños balcones, ideal para quienes buscan más intimidad. No casualmente, es aquí donde se encuentra la cava de vinos.

 

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Sin embargo, Battuta Veloce no se queda en la belleza edilicia, sino que cuenta con una sólida propuesta en comidas. Hay cafetería y pastelería, y también varias opciones de meriendas y brunch. También puede optarse por una cerveza fría y una picada. Especialmente por las noches, esta propuesta es de lo más atractiva. Cuentan con la línea de cervezas artesanales de Antares, y hay 3 opciones de tablas para un buen tapeo: la Ibérica  la de Oriente – auténticamente oriental  – y  la Ital-Fran, con delicias de dos de las principales potencias gastronómicas europeas. Además, hay coctelería de autor para disfrutar de un rico trago.

 

Para que el que opte por un plato de comida, Battuta Veloce tiene opciones deliciosas. Por un lado están sus sándwiches, con exquisito pan y de gran tamaño. Se destacan el de Cerdo desmechado con tomate grillado y cebolla glasé (toda una bomba), el de Vegetales asados y queso brie o, como no podía ser de otra forma en Villa Crespo, el de Pastrón con mostaza antigua y pepinos encurtidos. Entre los principales, la Entraña Hot con papas risolet en su crema a la finas hierbas es imperdible, y la Bondiola braseada en salsa de Stout, puré de batata y cardamomo es otra estrella del lugar.

 

Buena música, mesas en la vereda y atención con mucha buena onda completan el panorama de esta nueva presencia villacrespense que se perfila para ser un clásico del barrio.

 

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